LA FUENTONA

 

A 25 km. encontramos La Fuentona, una pequeña laguna cárstica donde tiene su nacimiento el río Abión. La especie vegetal omnipresente en la zona es la sabina albar, de gran rareza e importancia botánica. En sus proximidades se localiza el pueblo medieval de Calatañazor, presidido por la bella y desafiante silueta de su legendario castillo.

La Fuentona es un profundo cono y sus aguas son cristalinas y muy profundas. Son muchas las leyendas acerca de este manantial; hablan de espíritus que con su belleza y sus encantos hacen perder la razón a aquel que se acerque, e incluso que habitaban seres monstruosos esperando a algún viajero para tragárselo.

Próximo a La Fuentona, se encuentra un Centro de Interpretación dónde se puede conocer el entorno físico de la zona, y se puede observar a tiempo real qué está pasando debajo de las aguas de la Fuentona.

El sabinar de Calatañazor es uno de los bosques de sabinas mejor conservados del planeta, donde algunos de los ejemplares de esta masa arbórea monoespecífica alcanzan un porte y una edad notables: 14 metros de altura, más de cinco metros de diámetro y cerca de dos mil años de existencia.

En las inmediaciones del sabinar aparece la medieval y sugestiva silueta de Calatañazor. Rodeado de un impresionante precipicio y presidido por el imponente perfil de su castillo, Calatañazor presenta unas estrechas y empedradas calles a las que se abren casas porticadas construidas con adobes y gruesas vigas de enebro.

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